viernes, 29 de abril de 2022

De visita a Cáparra

El mes pasado hicimos nuestra primera salida de este curso, ¡por fin podíamos volver a hacer excursiones! Para nuestra aula era la primera vez que realizaban una excursión en el cole porque llegaron en pandemia (solo tengo alumnado de 3 y 4 años). 
El alumnado y las profes de Marchagaz (algunas compartidas) también nos acompañaban, ¡qué gustito da hacer actividades conjuntas con colegios cercanos!


Fuimos cerca, a 27 km, pero retrocedimos en el tiempo más de veinte siglos, ya que nuestro destino era la Ciudad Romana de Cáparra.


Tuvimos a Raquel de guía por todo el yacimiento, y nos fue explicando sobre cada uno de los lugares por los que fuimos pasando; nos dijo que estuviéramos atentos que al final del recorrido jugaríamos una trivioca para ver si habíamos estado atentos, ¡uff, qué nervios! ¡Con la de palabras nuevas que estamos oyendo!


Todo les llama la atención y van mirando con mucho detenimiento, aunque para los pequeños es complicado hacerles entender que antes ahí había calles, casas, tiendas (que los romanos llamaban tabernaes), termas con piscinas donde bañarse...


Haciendo grupos internivelares, pudieron contestar entre todos a la mayoría de preguntas de la trivioca.


Y aquí estamos posando junto al arco tetrápilo para que no se nos olvide este momento.

El colegio de Marchagaz y el de Palomero

El colegio de Palomero

Volvimos al cole, cansados pero felices de haber disfrutado esta mañana entre ruinas romanas, olivos y encinas.


En el centro de interpretación vimos una maqueta de la ciudad, y esto nos dio la idea de hacer nosotros nuestra propia maqueta; para ello elegimos el arco tetrápilo, que fue lo que más les llamó la atención.


Nos dijo Raquel que debajo de este arco se cruzaban dos calles: 
- La calle principal de la ciudad, que nos llevaría al foro (que es como nuestra plaza mayor), es por la que van caminando en la primera foto. Los romanos la llamaban  cardo máximo (nosotros calle mayor).
- La calle que coincide con la vía de la plata (vimos que es un camino de piedra, la carretera en aquella época, que pasaba por todas las ciudades importantes que se encontraban en su recorrido de norte a sur de España). La llamaban decumano máximo. Es la que vemos en la segunda foto.


Ya en el cole, nos ponemos mano a la obra:
- Recortan las dos calles y dibujan las piedras de la vía de la plata. 
- Las colocan sobre el cartón que nos va a servir de soporte.


- Moldean el arco. Primero probamos con plastilina, a ver qué tal nos salía. Teníamos que conseguir que nos quedaran cuatro arcos unidos pcon una bóveda arriba.


- Pegaron el arco donde se cruzan las dos calles.
- E hicieron los rótulos, para que no se nos olvidaran esos nombres tan difíciles.



Se llevaron el tríptico explicativo que nos dieron el día de la visita, acompañado de un mapa de Hispania (así se llamaba España en tiempo de los romanos), con la vía de la plata y las ciudades por las que pasaba. Y marcaron Cáparra, que es una de ellas.


Con este trabajo, conocimos un poco más nuestro entorno cercano. 
Muchas gracias a nuestra Mancomunidad Trasierra-Tierras de Granadilla por permitirnos realizar esta visita.

Y así de bonitas quedaron estas pequeñas maquetas, seguro que no se les va a olvidar la forma de este arco tetrápilo.


¡Cómo me gustan estos proyectos!¡Y cómo los disfrutamos!
Un saludo

lunes, 7 de marzo de 2022

Jane Goodall, amiga de los chimpancés

En el Día de la Niña y la Mujer en la Ciencia quisimos acercarnos a Jean Goodall, que desde bien pequeñita tuvo mucho interés por saber más sobre los animales, sobre todo por los chimpancés.
 

De niña:


Con solo 26 años se hizo famosa por el estudio de los chimpancés que llevó a cabo en Tanzania. 


Lo que descubrió fue tan revolucionario que le garantizó ser considerada una de las mayores científicas de campo del s. XX. 


Su constante observación le llevó a ver que los chimpancés se besaban, se abrazaban y se daban palmaditas en la espalda como los humanos, así como que fabricaban herramientas para conseguir su comida (por ejemplo, preparaban palitos para introducir en el termitero).


De niña, su curiosidad era siempre bien recibida por su madre; ella comenta en la charla que os dejo a continuación lo maravillosa que era, incentivando siempre este interés que la movía a ir detrás de los animales, y observarlos durante horas para saber más (os gustará una anécdota de la que habla en el vídeo). 


Al escuchar esta entrevista, no he podido evitar recordar la entrada que hice sobre el libro Educar en el asombro de Catherine L'Ecuyer (os la dejo enlazada, por si os apetece leerla).

En clase, hemos visto este vídeo que nos ha permitido saber un poco más sobre Jean Goodall. A lo mejor os apetece verlo en casa a su lado.


Nos gustó el que pusiera nombres a los chimpancés (aunque parece ser que no fue del agrado de otros científicos, que le decían que no eran humanos para ponerles nombre), ¡y mirad cómo nombraba a los de una misma familia! 
Me encantan los dibujos que han hecho para esta simpática familia 💚💚💚
(Y Jane Goodall también está guapísima).

       

Ahora ya tiene 87 años y sigue hablando de lo que más le gusta, los chimpancés, y también de lo importante que es cuidar a los animales y las plantas para que nuestro planeta Tierra siga siendo tan hermoso.


 A lo largo de la entrada, os hemos ido dejando las hojas del cuaderno que hemos hecho entre todos con datos que nos han llamado la atención sobre esta científica.


Y aquí están en clase, manos a la obra. Me consta que les ha encantado el resultado. Compartirán el libro con vosotras y vosotros para que podáis verlo juntos.








Esperamos que os guste todo lo que os hemos compartido. Por nuestra parte, ya tenemos más información sobre Jane Goodall, y un espejo en el que poder mirarse las niñas para seguir sus pasos.

Un beso enorme